Cap 28: Asaltando el Corazon

Por Diario Twilight   Publicado a las  11:00 p. m.   1 comentario

Capitulo 28: Isla Cullen

Los personajes pertencen a S.M., la historia es de mi loquita cabecita.

Al llegar al aeropuerto nos esperaba el piloto oficial de la familia Cullen.

-Ben te presento a mi esposa- le dijo Edward con una sonrisa.

-Mucho gusto Señora- dijo Ben besando mi mano.

-Un placer Ben- le dije- Y llámame Bella por favor- le pedí.

-Claro Bella-dijo con una sonrisa.

-Todo listo Ben-dijo Edward.

-Todo listo-dijo Ben y nos invito a pasar.

Subimos al avión y en menos de veinte minutos ya habíamos despegado.

Me sentía un poco cansada y los pies los tenía completamente hinchados.

-Mira mis pies- le dije a Edward. Los miro y se rió.

-¿Qué tienen?-preguntó.

-Están gigantes-respondí- Imagínate cuando tenga más meses.- le dije acariciando mi vientre.

-Estoy ansioso por conocer a nuestros hijos- dijo sonriendo.

-Yo también- le dije.

-¿Estás cansada?-preguntó.

-Algo-respondí.

-Duerme amor- me dijo y recosté mi cabeza en su pecho.

Aspire su aroma y cerré los ojos, y decidí dormir un poco.




-Bella durmiente... Despierta- susurro Edward.

Abrí los ojos de golpe.

-¿Ya llegamos?-inquirí.

-Sí amor-respondió dándome un tierno beso.-Dormiste muchas horas.

-Vamos- le dije animada por conocer el lugar.

Cuando bajamos del avión quede asombrada, ya que nos encontrábamos en una hermosa isla.

-Bienvenida a Las Isla Cullen-dijo mi esposo con una sonrisa. Mi esposo... que bien se oía.

-Es divina-comente.

-No más que tú- me dijo.

-¿Es de tus padres?-inquirí.

-Era- dijo y frunci el ceño- Ahora será de nuestros hijos. Papá dijo que a su primer nieto se la regalaría.

-!ah!- dije sorprendida.-Es un lugar turístico.-comenté.

-Sí- dijo con una sonrisa- Tenemos varias distracciones.

Sonreí. Mis bebés no habían nacido y ya tenían una isla.

-Ven-tomo mi mano- Iremos a nuestra casa-dijo.

-¿Nuestra casa?-inquirí frunciendo el ceño.

-Sí mande a construir una casa para vacacionar con nuestros hijos-respondió tocando mi vientre.

Sonreí. Edward era más que perfecto.

La casa era realmente hermosa tenia una gran terraza con vista al mar. Tenía cuatro grandes habitaciones, su sala era enorme y la cocina perfecta.

-Gracias amor- le dije abrazándolo.

-No Bella, gracias a ti por amarme así- susurro besando mi cuello.

-Hummm...-murmure-¿Quieres jugar?-le pregunté.

-Si usted me lo permite Señora Cullen-respondió mordiendo el lóbulo de mi oreja.

-Siempre-le dije.

Me tomo en brazos a estilo novia y me llevo a nuestra habitación.

Ya en la cama beso mis pechos por encima del vestido y empezó a quitármelo lentamente, me estaba torturando..., ya lo necesitaba dentro de mí. Las hormonas estaban haciendo de las suyas.

Subió y beso el hueco entre mis pechos y arquee la espalda por la sensación y él aprovecho para desabrochar mi sostén, el cual quito y no se en que parte de la habitación quedo.

Lamió mis pezones erectos y mordisqueo uno mientras que al otro lo masajeaba, yo no hacía nada mas que estremecerme, este hombre era el mejor. Me frote con él y propinamos un grito al sentir el roce de nuestros sexos.

Beso mi vientre y mi sexo por encima de las braguitas.

-¿Puedo?-pregunto tomando los extremos de mis braguitas para romperlas.

Asentí. Y las rompió.

Abrí mis piernas y el coloco sus manos a cada lado de mis caderas y introducío su lengua moviéndola fuera y dentro, cada vez más rápido y profundo.

Esto era el mismísimo paraíso.

-EDWARD-gemí estremeciéndome de placer, estaba muy cerca. Como si pudiera leer mi mente fue más adentro con su lengua.

Por todos los cielos. Este hombre quería matarme, era realmente maravilloso.

Acaricie su cabello y él trazo un círculo con su lengua en mi labio inferior o superior ¿?... creo que fue en el inferior, la verdad es que no lo sé, estaba tan metida en mi paraíso que no se a cual fue, pero eso sólo hizo que me viniera en su boca.

Él limpio todos mis jugos y luego me sonrío.

-Sabes delicioso- dijo y me ruborice.

Lo empuje y quede sobre él. Empecé dándole besos mojados por todo su glorioso pecho hasta llegar a sus boxer, los cuales quite con mis dientes.

Tome su miembro en mis manos y lo masaje. Edward no así más que gemir y gritar mi nombre, lo metí en mi boca y empecé a lamerlo como si fuera un rico caramelo y es que Edward tenía un sabor tan embriagador que me volvía loca.

Lo lamí cada vez más rápido, ya que Edward masajeaba mi cabello y gritaba de placer, sabia que estaba muy cerca.

Yo era una inexperta en esto todavía así que hice algo que no sabia si le gustaría, pero me atreví; le mordí la punta y eso fue suficiente para que él gritara como un animal y se viniera en mi boca. Lo trague todo era un sabor entre dulce y salado pero sabia bien. Limpie los restos que quedaron en su miembro. Me lamí los labios y él me jalo para besarme.

El beso fue demasiado erótico, el sabor de cada uno mezclado era fascinante.

No sé en que momento quede abajo de él, pero apreté mis piernas en su cintura. Él empezó a besar y morder mi cuello y yo me moví para encontrarme con su erección.

-! BELLA!-exclamó excitado cuando lo hice.

Sonreí, me fascinaba saber que le producía tanto placer.

Entro en mí con mucho cuidado besando y mordisqueando mis pezones, mientras yo acariciaba su espalda y su hermoso cabello.

Lo necesitaba más adentro así que apreté con fuerza mis piernas en su cintura y gritamos de placer.

Empezó a moverse fuerte dentro de mí. Sus embestidas se hacían más fuertes cada segundo que transcurría y el choque de nuestros sexos, era tan excitante. No dejábamos de gemir y gritar nuestros nombres.

Hacer el amor con Edward, era tan maravilloso... La mejor experiencia de mi vida.

-! OH! Edward...Dios-grite llena de placer.

-Eres mía Bella-gritó él.

Y me embistió con fuerza, mordió mi hombro y yo el suyo. Y nos liberamos llegando a un maravilloso orgasmo. Edward se desplomo encima de mí y yo acaricie su cabello cobrizo tratando de volver a recuperar la respiración.

-Te Amo Señora Cullen- susurró acomodándome en su pecho.

-Te amo Señor Cullen-susurre besando su pecho.

Y con eso nos quedamos dormidos.

Me desperté muy temprano, y observe a Edward dormir. Se veía tan maravilloso parecía un ángel. Bese su pecho y lo sentí moverse.

-Buenos días amor- susurró.

-Buenos días mi vida- susurre besando su pecho.

-Golosa- me dijo juguetonamente.

Me reí.

-Vamos a desayunar- le dije parándome de la cama.

-Bella...-siseó- Sabes los que le provocas al gran Ed-dijo.

-No lo sé- dije inocentemente viendo su gran erección. Era tan grande no tenía idea como cabía dentro de mí.

Lo vi levantarse y corrí hacia la cocina, ya allí me acorralo entre sus brazos.

-Gracias al cielo no hay vecinos- dije riendo.

-¿Por qué?-preguntó levantando una ceja.

-Que pensarían al vernos desnudos corriendo por la casa- dije.

-Nada- dijo besando mi hombro.- Estoy seguro que envidiarían el amor que nos tenemos.

-Estás loco- le dije.

-Por ti- dijo con una sonrisa- Tomemos una ducha, luego desayunamos e iremos a la playa. ¿Te parece?-inquirió.

-Sí me parece- le respondí besando su desnudo pecho.

Nos duchamos y desayunamos entre risas, recordando lo maravillosa que había sido nuestra boda.

Todavía no podía creer que era Isabella Cullen, me parecía un hermoso sueño.

Estaba tan agradecida con la vida, casi la mayoría de mis sueños se habían cumplido, ahora sólo faltaba esperar a que nacieran mis pequeños y mi familia estaría completa.

-¿Qué piensas amor?-me preguntó Edward mientras acomodaba nuestras toallas sobre la arena.

-En que te amo- le respondí con el corazón en la mano.

-Te Amo Bella- susurró besando mi mano.

Sonreí como tonta.

-¿Vamos al agua?-inquirió jalando mi mano.

Negué con la cabeza.

-Vamos amor- dijo e hizo un lindo puchero.

Rayos. Él siempre ganaba, no podía resistirme si hacia eso.

-OK-dije y caminamos hacia el agua.

Ya dentro de la playa, jugamos a guerra de agua, lamentablemente perdí. Pero es que los fuertes brazos de Edward me lanzaban tanta cantidad que no podía hacer nada con mis pequeños bracitos.

-Tú ganas- grité derrotada.

Se carcajeo.

-No te rías de mí- lo amenace irritada. Malditas hormonas.

-Tranquila pequeña- me dijo acariciando mi nariz.- Vayamos a comer algo. ¿Si?-sonrió.

Asentí. Y me trepe en su espalda para salir del agua.

Me acomodo en la toalla y se dispuso a sacar algunos alimentos de una canasta.

-¿Quieres un emparedado de atún?-inquirió.

-Claro- respondí.

Me entrego el emparedado y lo devore en menos de cinco minutos. Estaba realmente hambrienta.

-Mis hijos están hambrientos- comentó Edward con una sonrisa.

-Sí- le dije quitándole la manzana que se iba a morder.

-!Hey!-gritó cuando le di un mordisco a la manzana.

Le saque mi lengua como una niña pequeña.

-Pareces una niña- me dijo riendo.

Volví a sacarle la lengua.

-Te voy a morder esa lengua si sigues- me dijo con una sonrisa pícara.

No pude evitar reír.

Terminamos de almorzar y tome un poco de sol, mientras Edward nadaba. Vi como una chica lo miraba casi babeando cuando salía del agua. La sangre empezó a hervirme y quise agarrarle su cabello de trapeador y arrastrarla por toda la arena de la playa.

-Amor...-le grité a Edward.

La chica volteó a verme con los ojos como platos. Le sonreí con superioridad dejándole claro de quien era ese hombre.

Edward corrió hacia mí con una sonrisa radiante en su perfecto rostro, le sonreí de vuelta y me arroje a sus brazos cuando llego a mi lado.

-Sucede algo pequeña-inquirió curioso observando como le enviaba miradas envenenadas a la chica.

-Nada amor- le dije besando su cuello y mordiéndolo levemente. Él emitió un gemido audible y la chica se alejo.

Reí como loca por varios minutos, disfrutando la cara de la chica parecía decepcionada. Edward me miraba con un signo de interrogación en su frente.

-Te ves tan sexy con ese traje- me dijo mirando el trajecito que no recordaba haberlo comprado, pero me imagine que al igual que toda la nueva lencería en mi maleta, el duendecillo diabólico lo había comprado.

-¿Quieres quitarme?-le pregunte mordiéndome el labio inferior y ruborizándome.

-Claro que sí-respondió eufórico con su sonrisa torcida.-Vayamos a la casa-dijo tomando mi mano.

-No- le dije sacudiendo la cabeza negativamente.-Quítamelo aquí- le ordene.

-Alguien nos puede ver-dijo nervioso.

-No me importa- le dije.

-! OH! por Dios- dijo.

-Recuéstate en la toalla- le pedí y él lo hizo.

Mordí mi labio inferior y eso pareció excitarlo porque gimió. Me fascinaba ver lo que provocaba en mi marido. Lentamente me coloque a horcadas sobre él y mordí su cuello.

Lamí todo su pecho hasta llegar a su ombligo y morderlo, él gimió bajito. Coloque mis manos sobre sus hombros y estimule mi pelvis frotándome con él.

-!AH!...BELLA-gritó un excitado Edward.

-Edward- gemí.

Me senté en su pecho y él me quito mi vestido dejando mis pechos expuestos. Se sorprendió al verme así, y comenzó a acariciarlos.

Mientras el acariciaba mis pechos, le baje su traje de baño dejándolo completamente desnudo. Pude observar su gigante erección, me incline y él mordió uno de mis pezones haciéndome arquear la espalda, lo deje jugar con ellos un rato. Los lamía y mordisqueaba y creaba círculos con su lengua, haciéndome gemir y gritar su nombre.

Estaba tan entretenido que tome su miembro en mis manos y entre el él, haciendo que gritáramos alto.

-BELLA...-gimió embistiéndome lentamente.

-! OH! Edward- gemí moviéndome arriba y abajo, tratando de torturarlo.

-Eres la mejor- me dijo peñiscando mis pezones.

-Te Amo- bajo-Edward-subo- Con-bajo en círculo-Toda-subo-Mi alma-bajo en círculo.

-Me estás torturando-dijo retorciéndose de placer.

Sujeto mis caderas con fuerza y empezó a embestirme, no deje de gritar su nombre, era adicta a Edward Cullen.

-!Urg!...Bella...-decía Edward entre embestida.

-Te Amo-susurre besando tiernamente sus labios.

Se sentó de golpe y lo abraze fuerte mis paredes no dejaban de contraerse alrededor de su miembro, estaba muy cerca. Seis embestidas más y explote sentí como dentro de mi toda caía en pedacitos, a los segundos Edward se desplomo encima de mí besando el hueco de mi cuello.

-Acabamos de tener sexo sobre la arena de una playa que es concurrida- me dijo al oído haciéndome estremecer.

Asentí sonriendo.

-Es usted muy traviesa Señora Cullen-dijo juguetonamente besando mi nariz.

El resto de la increíble luna de miel en las mañanas nos la pasábamos nadando y comprando obsequios en las tiendas para nuestra familia. Por la tardes yo no hacia más que tragar y ver películas. Y en las encantadoras noches hacíamos el amor, tocandonos el alma.

Pasamos un mes en la isla. Nuestra isla, la verdad que me faltaba mucho por descubrir acerca de la organización, porque eso de tener islas en varios lugares del mundo, era demasiado ostentoso. Sólo imaginarme el número de billetes que le costaba me estremecía.

Mi vientre cada vez se abultaba más. Edward no dejo de acariciarlo durante todo el viaje de regreso a casa.

Ya en nuestra casa, subimos a nuestra habitación y nos dormimos exhaustos por el largo viaje.

Sentí una caricia en mi espalda y abrí los ojos para encontrarme con el hombre más maravilloso de la tierra.

-Hola- le dije aclarando mi garganta.

-Hola pequeña-dijo besando mi nariz mientras acariciaba mi mejilla con el más suave de los roces. Cerré los ojos por la sensación.

Como amo a este hombre...pensé.

Edward se recostó en la cabecera de la cama, colocándome en su regazo. Acariciaba mi vientre, trazando círculos.

-Hola bebés- le hablo a mi vientre-¿Cómo amanecieron hoy?-preguntó.

Sentí unas pataditas. Y Edward tenía una sonrisa brillante en su rostro.

-Bella.-susurró emocionado- Me escucharon.

Asentí sonriendo.

-Sin son niñas como las llamaremos- dijo pensativo.

No había pensado en los nombres y no sabíamos los sexos, pues no quería hacerme un ultrasonido. Me negaba rotundamente a saber el sexo de mis bebés.

-Si son niñas yo escojo los nombres- le avise.

-Si son niños los escojo yo- dijo con una sonrisa.

Pose mi mano sobre la suya y él las apretó.

-Sólo faltan cuatros meses-susurró con una voz cargada de emociones.

-Sabes que Te Amo- le dije.

Él rió.

-Lo sé- dijo besando mis cabellos.

-Creído- le dije en broma.

-Eres mía Isabella Cullen- susurró.

E hicimos el amor

Acerca del Autor

Nos dedicamos a brindar información a todos los fans de la Saga Crepúsculo. Desde entonces nos hemos encargado de cubrir premieres, eventos, actualizar día a día nueva información sobre el cast. Después de que terminó la épica Saga en Noviembre del 2012, seguimos los proyectos de cada actor como corresponde.
Lee más en: Conócenos

1 comentario:

  1. Anónimo11/26/2012

    y ya este fue el ultimo capitulo de tun fan fic!!
    esta buenisimo muchas felicidades
    por favor si tienes la continuacion me encantaria poder verla gracias =D

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